Rosácea: ¿qué es?

Rosácea

¿Has notado casi de un día para otro como pequeñas protuberancias rojas en la cara? Si es el caso, puede que estés padeciendo una afección muy común llamada rosácea.

Esta molestia puede darse en cualquier persona, sin distinción de edad o sexo. No obstante, es más frecuente en personas con una piel de tonalidad clara y en mujeres de mediana edad, alrededor de los treinta y sesenta años.

En ciertas ocasiones, se puede confundir con el típico acné, rubicundez natural o cualquier otro problema de poca importancia que suele producirse en nuestra piel.

La rosácea provoca un enrojecimiento e inflamación en los vasos sanguíneos de la cara y, aunque por el momento no existe cura, a través de varios factores determinantes y un buen tratamiento puede identificarse, controlarse e inclusive reducir su sintomatología.

Aproximadamente el 10 % de la población padece esta afección, por lo que si este es tu caso no tienes de qué preocuparte, ya que te encuentras en el sitio correcto para solventarla.

En el Clínica Estética en Valencia CEMEQ solemos atender este tipo de casos, por lo que te ayudaremos a sobrellevar esta molesta alteración. Si quieres conocer más acerca de este tema puedes seguir leyendo. ¡Vamos a ello!

¿Qué es la rosácea?

La rosácea se conoce como una patología inflamatoria crónica de la piel que afecta la nariz, barbilla, pómulos o incluso la frente. En algunos casos puede resultar asintomática, pero en otros puede provocar molestias o hasta ocasionar un dolor intenso al paciente.

Principalmente, este enrojecimiento se desencadena por cambios de temperatura bruscos; el consumo de ciertos alimentos o bebidas picantes y calientes; también ciertos fármacos, como los corticosteroides que se aplican en la piel o en su defecto, se inhalan; o por ciertas dosis elevadas de vitaminas B6 y B12, entre otros factores.

Esta patología no es peligrosa, sin embargo, por las alteraciones estéticas que implica puede perjudicar las relaciones sociales de las personas que la padecen, limitando su calidad de vida, así como que también al no tratarse a tiempo puede transformarse en una rosácea tipo 4, perjudicando nuestros ojos.

¿Cuáles son los tipos de rosácea?

Según la tipología de esta patología, la zona afectada puede tornarse más gruesa y/o producir un rinofima o crecimiento excesivo de la nariz. De acuerdo a la predominancia de un tipo u otro, la rosácea puede abarcar diversos estados, como los que se muestran a continuación:

  • Estado o tipo 1: Eritematosa-telangiectásica. Esta clasificación suele ser la más habitual y afecta la zona central de la cara, con subyacentes como la nariz y mejillas. Produce pequeñas áreas enrojecidas, causando sensibilidad y ardor en la piel tras el tacto.
  • Estado o tipo 2: Pápulo-pustulosa. Se produce de igual forma que la anterior, solo que en este caso suele ser menos intensa, ya que las protuberancias son parecidas al acné y se reflejan únicamente en las mejillas.
  • Estado o tipo 3: Fimatosa. Esta tipología causa un engrosamiento elevado en la piel debido a la inflamación que generan las protuberancias.
  • Estado o tipo 4: Ocular. Cuando la rosácea no es tratada a tiempo puede perjudicar los ojos, provocando irritación, molestias, enrojecimiento y exceso de lágrimas.
  • Estado o tipo 5: Fulminante. Esta tipología tiene una similitud al caso de fimatosa. Sin embargo, en esta ocasión la inflamación es excesiva y desencadena pústulas y/o nódulos internos. Las protuberancias brotan de manera imparcial y provocan cicatrices permanentes en las mismas.

¿Qué síntomas produce la rosácea?

Generalmente, esta sintomatología se identifica por los brotes excesivos en la zona de la cara, con ciertos períodos irregulares o momentáneos en su aparición, tomando como referencia el grado de afección de la misma o su tipología.

Entre su sintomatología se incluyen las siguientes afecciones:

  • Enrojecimiento en la parte central de la cara, lo cual puede ser momentáneo o permanente. Se produce por la inflamación de los vasos sanguíneos de la nariz y las mejillas.
  • Protuberancias. A causa de la inflamación de los vasos se desarrollan ciertos granitos parecidos al acné que pueden o no emitir pus, haciendo que la zona afectada se torne más caliente y sensible al tacto.
  • Problemas oculares como ojos secos y párpados rojos irritados e inflamados.
  • Rinofima. Esta anomalía sucede con mayor frecuencia en hombres que en mujeres.

Cabe destacar que también suelen estar presentes el ardor, picor y los edemas.

¿Cuál es el origen de la rosácea?

Hoy en día se desconoce el origen de esta afección, sin embargo, tras largos estudios intensivos los especialistas han determinado que podría deberse a una combinación de factores hereditarios y ambientales.

A continuación, se muestra una lista de ciertos factores desencadenantes de estos brotes:

  • Herencia familiar.
  • Infección cutánea.
  • Alteración del sistema inmunológico.
  • Exposición a la luz solar.
  • Aumento del flujo sanguíneo.
  • Bebidas calientes o alcohólicas.
  • Comidas picantes.
  • Cambios bruscos de temperatura.
  • Emociones.
  • Ejercicio.
  • Medicamentos.
  • Productos cosméticos diversos.

Pero sobre todo, uno de los indicios más frecuentes es la piel sensible y de tonalidades claras.

¿Qué tratamiento se utiliza para la rosácea?

El tratamiento dependerá del grado de afección y acentuación de la patología, lo cual podría variar y abarcar diversas líneas de interpretación para conseguir un control óptimo de la sintomatología y curación de la zona afectada.

Sin embargo, siempre será imprescindible la visita al dermatólogo o con alguno de nuestros especialistas, quienes te suministrarán la ayuda necesaria para sobrellevar esta anomalía de la mejor manera posible.

En la Clínica estética en Valencia CEMEQ solemos aplicar los siguientes tratamientos:

  • Tópico: se recomendarán en primera instancia cremas con antiinflamatorios para calmar la inflamación.
  • Oral: cuando el tratamiento tópico no tiene efectividad se debe implementar de manera oral a través de fármacos comprimidos. Entre ellos se encuentran antibióticos como la doxiciclina o el metronidazol, o el tratamiento con retinoides orales, como la isotretinoína.
  • Ocular: para aliviar la irritación y molestia ocular puede considerarse adecuado el uso de colirios con o sin corticoides.
  • Erradicación: este tratamiento se realiza solo si la afección presenta infección cutánea, por lo que con su simple erradicación mejorará la patología. Para ello se suele utilizar crema con antiparasitarios, como la permetrina.
  • Láser: se concentra en eliminar las estructuras alteradas de la piel que genera la telangiectasias y el enrojecimiento. Suele ser muy efectivo, pero necesita de varias sesiones y un completo cuidado diario.

Cuidados de la rosácea

Nuestros especialistas recomiendan una serie de cuidados preventivos, enfocados simplemente en el cuidado personal y el uso de productos naturales. A continuación, te presentamos cada uno de ellos:

Cuidado personal

  • Presta atención e identifica los factores desencadenantes para que puedas evitarlos. 
  • Cada vez que salgas y te expongas a la luz solar protégete la cara. Puedes optar por los protectores solares de amplio espectro.
  • Toma otras medidas para proteger tu cara como el uso de gorras y gafas de sol o, cuando el clima es más frío, opta por el uso de bufandas.
  • Utiliza lociones limpiadoras e hidratantes y no te frotes ni te toques demasiado la cara.
  • Lávate la cara diariamente tanto por la mañana como por la noche con agua tibia; de esta manera mantendrás tu piel fresca y limpia.
  • Mantén una dieta equilibrada rica en vitaminas y antioxidantes.
  • Evita el estrés. Estos factores pueden desencadenar de manera excesiva los brotes e inflamación de la rosácea.

Con el uso de estos productos y un cuidado personal podrás mejorar la piel irritada, desinflamando la zona afectada y eliminando el enrojecimiento de forma natural.

¿Tienes rosácea? 1ª Consulta Gratuita

Cada uno de nuestros especialistas se encuentra altamente capacitado para solventar cualquier afección que pueda perjudicar tu rostro, como también te ofrecerán el tratamiento que mejor se adapte a tu tipo de piel, siempre teniendo en cuenta tus necesidades y gustos.

Si tienes alguna inquietud o duda, ¡No dudes en contactarnos! Responderemos encantados cada una de tus preguntas y te proporcionaremos la solución que buscas. Puedes ponerte en contacto con nosotros el día y hora de tu preferencia. Nosotros te llamamos.